domingo, 18 de mayo de 2014

EL CUENTO DEL ROQUE NUGRO Y MARÍA BENTAYGA

Francisco Javier Gil Rodríguez


      La narrativa oral en las islas siempre estuvo presente como un elemento de transmisión de costumbres, hechos y tradiciones, que perduraban en el transcurso de los siglos (Recuérdese que en la isla de La Gomera y El Hierro se han recogido romances castellanos originales del siglo XIV y XV hasta hace pocos decenios).  Aunque en los últimos años con la llegada a casi todos los lugares de nuestra geografía de costumbres y usos extraños traídos por foráneos y mostrados en televisión hasta en el último rincón se están perdiendo muchos recuerdos de la identidad propia a cambio de la uniformidad de la Aldea Global.  Aún así, es posible encontrar relatos de la rica tradición oral, entremezclados con elementos modernos, pero todavía llenos de un carácter especial y propio.  Los magos (campesinos) del campo de las islas han tenido desde siempre  fama de ser muy astutos, taimados y zorroclocos  -especialmente en todo lo que tenga que ver con relaciones comerciales y de todo tipo con otros pagos y localidades distintas a la de procedencia-.  Más de un avispado forastero venido de la ciudad con malos pensamientos y peores intenciones se las han tenido que ver con elegantes muestras de astucia y picaresca dignas de figurar en una Antología de la Burla Popular y volver a la capital con el rabo entre las piernas.  Además abundan los relatos transmitidos de forma oral durante generaciones donde se mitifican hechos reales sincopados con leyendas antiguas, mezclando lugares y nombres, transformando viejas tradiciones orales que se pierden en la bruma del tiempo en narraciones simpáticas plenas de chispa y de un humor casi negro.
      Este cuento fue recogido el año 1990 y publicado primero en el folleto de la XXII Ruta de Bentejuí, 23-24 Abril de 1994; y en segundo lugar en el Boletín informativo de la Federación del Salto del Pastor Canario Nº 33, Octubre - Diciembre de 2008.

      El ejemplo que se narra a continuación me fue referido hace un par de meses por un anciano que ha visto correr muchas veces los barrancos de Tirajana.  Tiene nuestro hombre 78 años y se llama Guillermo Suárez García, aunque es mejor conocido por Pancho Suárez y reside en El Sequero de Tirajana.  A él va dedicado este artículo.  He intentado respetar al máximo el espíritu y la letra de la narración, sólo actuando para darle forma escrita al cuento, haciendo notas a pie de página donde he creído conveniente.
Historia  de  Roque  Nugro  y  María  Castaña-María Bentayga



               Guillermo Suárez García                                                                               Antonio Santiago Hidalgo 


           "Cuentan los antepasados que a aquello de María Castaña-María Bentayga le pusieron el nombre porque había un hombre que iba y venía a comprar a San Mateo; y dicen que el tal hombre empezó a traer (1)   cosas y más cosas cargadas en mulos.  Estaba el hombre siempre acompañado por una mujer en matrimonio (2).

            Después de algún tiempo de comerciar asiduamente en San Mateo los vendedores inquirieron por los nombres de tan buenos clientes y éstos respondieron:

–         Yo me llamo Roque Nugro (3)  y, aquí mi señora, se llama María Castaña- María Bentayga.

            … Y entonces pasaron los años; trayendo y trayendo mercancía (4).  Al principio pagaban lo que traían, luego sólo una parte y más tarde poco o nada.  Así se fue acumulando una deuda muy grande.

             Sólo cuando el matrimonio dejó de acudir a San Mateo por un largo período de tiempo corrió la alarma entre los acreedores.  Y empezaron a buscarlos en dirección a las cumbres (5).  Cuando llegaron a Tejeda preguntaban a todos los que iban encontrando la misma pregunta descorazonadora:

–             ¿Conoce usted, aquí en Tejeda, a un señor que se llama Roque Nugro y a su señora María Castaña- María Bentayga?

              La respuesta socarrona era la siguiente:

–              Sí, sí hombre, como no; el Roque Nugro es aquel y la María Castaña - María Bentayga (6) es aquella otra- señalando en dirección al macizo donde están los roques centrales de la Isla.

           Entonces estas gentes de San Mateo se quedaron en blanco, pues cómo le iban a poder cobrar las deudas al Roque Nugro y a María Castaña- María Bentayga…"

            La sonrisa irónica del narrador sigue acompañando la memoria mientras transcribí sus palabras en  papel.
          También es oportuno anotar que otros ancianos de la zona se refieren al otro roque emblemático de la Caldera de Tejeda, el Roque Bentayga, como María Bentayga.  Es muy posible que pudiera ser otra variante a esta historia, donde perviven, tal vez, personificaciones masculinas y femeninas de los roques emblemáticos de los antiguos canarios, entremezclados con episodios más modernos.
(1) Traer: Es decir que la persona que habla o la persona que creó la historia estaba en el lugar a donde las mercancías eran traídas.

(2) Matrimonio: Aquí el narrador quiere dejar claro que la pareja en cuestión dice a sus suministradores que es un matrimonio canónico y legal con la credibilidad que eso reporta.

(3) Roque Nugro: Hemos recogido entre los habitantes mayores de los municipios cumbreros las variantes Nuro, Nugro o Nubro y mucho menor la variante más castellanizada de Nublo. Ver entrada en este mismo blog. del 1 de septiembre de 2013 "Sobre el topónimo Roque Nugro, apuntes e interpretaciones".

(4) Ver nota 1

(5) Nuestro informante no lo dice de forma explícita en su cuento, pero da por supuesto que el matrimonio deudor ha dejado entender en San Mateo que las mercaderías que compran tienen destino en los aislados pagos cumbreros; y es allí donde los acreedores van a buscarlos.

(6) El Roque de María Castaña es identificado por nuestro comunicante como el actual roque conocido como “La Rana”.





sábado, 1 de marzo de 2014

CUENTOS TRADICIONALES DE PASTORES “EL CORRAL DE LOS GARAÑONES” (AMURGA)

Francisco Javier Gil Rodríguez

Imagen 1: Corral de Los Garañones, visto desde el Alto de Los Garañones, Amurga, 1990.
Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez
   
             Imagen 2: Toponimia menor, zona del Corral de Los Garañones, octubre de 1990.
    Foto: © 2013 Google, © 2013 GRAFCAN, toponimia realizada por Francisco Javier Gil Rodríguez
La cultura rural de las islas guarda una riqueza etnográfica de indiscutible entidad y calidad. Cada pueblo, cada cortijo, cada caserío, presenta peculiaridades únicas, manteniendo hábitos inmemoriales por medio de la tradición oral. Hasta hace muy poco tiempo, esa tradición oral, era la única que permitía conservar y transmitir de padres a hijos gran cantidad de acontecimientos, cuentos, tradiciones, usos y formas de ser propios, relatados a través de la niebla del tiempo, de generación en generación.
Este saber tradicional empezó a tambalearse y a desaparecer progresivamente a partir de los años 60, con la llegada del turismo y el arruinamiento de los medios clásicos de la economía isleña: la agricultura, la ganadería, la pesca y los empleos artesanales, en aras de una vida más cómoda y moderna. Además, el traslado precipitado de mucha población de los núcleos del interior hacia nuevos pueblos crecidos rápidamente en la costa, a la vera de la industria turística, junto a los medios de comunicación, que traen la visión de otras formas de vida ajenas, conducen a la creación de una aldea global que uniformiza a las personas y desarraiga a las culturas independientes.
La tradición oral en Canarias, se conserva todavía, deshilachada en la memoria de nuestros mayores, que fueron partícipes y actores de esa cultura, que hoy se encuentra en el trance de la desaparición. Esa tradición está por descubrir en su mayor parte, debido al carácter intrínseco de la misma, que requiere contadores de historias y audiencias para ellas. Los narradores tienen cada vez menos público que escuche con agrado sus relatos, con lo cual, será la desaparición física de éstos la que señale el fin de muchos cuentos, pues al no estar escritos se desvanecerán sin remedio.
Hasta hace pocos decenios era normal ver a muchos ancianos sentados en las plazas públicas o a las puertas de sus casas relatando sus avatares, sus leyendas y sus cuentos, y era bastante curioso comprobar que tenían público, especialmente infantil, que los escuchaba con atención y respeto.
Desafortunadamente esta costumbre va desapareciendo progresivamente y cualquier anciano al que se le solicite narraciones o historias del pasado reaccionará con suspicacia y desconfianza la mayoría de las veces.
Por eso tiene un valor excepcional el hallazgo de un narrador dispuesto a compartir y contar sus historias de antes. El cuento de “El Corral de Los Garañones” (Imagen 1) lo escuché por primera vez hacia 1988, en la palabra de Don José García Perera (Imagen 3 y 4), pastor de Lomo Gordo, Lomo de Maspalomas y Amurga (zonas pertenecientes al municipio de San Bartolomé. de Tirajana, en la isla Gran Canaria). Después, la volví a oír en boca de otros pastores. Unos la conocían mejor que otros, pero el núcleo de la historia no cambiaba, por lo que deduje que el relato tiene raigambre y tradición en la zona.

             Imagen 3: Don José García Perera, Lomo de La Carretera, Amurga, 1990.
     
                                                  Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

             Imagen 4: Don José García Perera, Cerro Las Pasaillas, Amurga, febrero de 1996.
                                                Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez
Es la versión del citado Don José García Perera la que seleccioné para transcribir el cuento. El mentado pastor de cabras, además de conocer la fábula en cuestión, sabe ubicar in situ dónde está el Corral de Los Garañones (Imagen 2); sus padres, él y sus hermanos realizaban las tareas propias de su oficio, a escasos metros del mencionado corral, en el lugar denominado Cueva de El Corral o también conocido como Cueva de Los García, situado en La Cañada de La Fuente o llamada igualmente Cañada del Agua. Me habló de historias, toponimia menor, e hizo especial mención a las apañadas de ganado salvaje… Y así, me nombró el lugar anexo a la Cueva del Corral (Imagen 2, 5, y 6), llamado Pared de Las Higueras (de las higueras, ni rastro, tristemente), un impresionante muro artificial de piedras que impedía a las cabras escaparse (Imagen 7 y 8). Las partes más bajas de la pared, eran cubiertas con palos y matos de quita y pon.


             Imagen 5: Cueva del Corral, Cañada de La Fuente, Amurga, octubre de 1990.

                                               Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

             Imagen 6: Cueva del Corral, Cañada de La Fuente, Amurga, octubre de 1990.
                                                Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

             Imagen 7: Pared de Las Higueras, Cañada de La Fuente, Amurga, octubre de 1990.

                                            Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

             Imagen 8: Pared de Las Higueras, Cañada de La Fuente, Amurga, octubre de 1990.

                                             Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez
Antes de relatar la historia propiamente dicha, situaré al lector sobre el terreno. Amurga es una isla dentro de la isla. Es un imponente macizo rocoso situado al sur, dentro de la Caldera de Tirajana, emergiendo del terreno circundante hasta los 1.131 metros de altura, en la meseta que recibe el mismo nombre estando limitado al oeste por el Barranco de Fataga, al este por el Barranco de Tirajana y al sur por el mar. El nombre de Amurga, se aplica a la cumbre y por extensión, a toda la zona, desde lo más alto hasta la costa. Así, las localidades de Tarajalillo, Aldea Blanca, La Barrera o el Lomo de Maspalomas pertenecen a la unidad geográfica de Amurga.
No se sabe con total seguridad el significado del topónimo Amurga. A continuación, presento diferentes posibilidades:
1.     Origen castellano. La palabra de fonética similar al topónimo Amurga es amusgar. La Real Academia Española define el término como “echar hacia atrás las orejas el caballo o el toro, etc..., en ademán de querer morder, tirar coces o embestir”. Además, es oportuno apuntar que los pastores y agricultores de Gran Canaria, denominan a una cabra sin orejas como una cabra o jaira murga, y si fuera macho, como macho murgo. Para los vocablos murga y murgo, no he encontrado en diccionarios de lengua castellana, ningún sinónimo con la acepción anterior.
2.     Origen pre-colonial. En los diferentes manuales de lengua Tamazight (bereber) que he consultado, los términos más próximos son el sustantivo Almuggar  (“feria anual, lugar de encuentro, romería”) y el adjetivo Amgar (“grande”).
En la isla de Gran Canaria se localizan topónimos de similares características al de Amurga, en dos territorios diferentes. En primer lugar, las variantes toponímicas Murga o La Murga, en la citada área de Amurga; y en segundo lugar, situado en la zona de La Aldea, se halla el topónimo Amurgar.
La zona de Amurga era propiedad comunal de toda la isla. Cuando el frío apretaba en las cumbres, los pastores tiraban para esta parte de la ínsula, que en los años buenos tenía asegurados el pasto y el agua. La actividad económica de estos lugares (hoy casi deshabitados) era intensa. Existían grandes ganados, predominantemente de cabras, ovejas y cochinos. Acudían a Amurga pastores y ganaderos procedentes de territorios lejanos como Valsequillo y Tejeda o de sitios más próximos, como Gitagana, Artedara, Fataga, Los Sitios, Aldea Blanca, Sardina o Lomo de Maspalomas (Tirajana). Igualmente, vivían y trabajaban en Amurga, carboneros (que carboneaban entre el pinar y los hogarzos), salineros y pescadores en la costa ,y pequeños agricultores en vegas aisladas.
La vida diaria de los pastores incluía el encuentro regular entre ellos, con peleas de carneros, apañadas de ganado guanil, y como no, el intercambio de relatos y cuentos. Una de las historias que se contaban es la que da título a nuestro artículo: “El Corral de Los Garañones”.
El Corral de Los Garañones es un topónimo que aparece por primera (o ésta es la referencia más temprana de la que dispongo), en el año 1785 [1], cuando el nombre se menciona en los archivos sobre los pleitos de la propiedad de las tierras de Amurga, ya que unos pocos querían quedarse con lo que tradicionalmente había sido propiedad comunal de todos los vecinos de la isla.
Garañón tiene un significado claramente ganadero: con él se designa a un animal doméstico macho destinado a la reproducción, un semental equino, sea asno, caballo, o incluso, un camello. En Canarias, la denominación se aplica también a los machos cabríos. Y he escuchado a algunos pastores decir: “El caballo está engaroñado”, queriendo significar que el caballo está dispuesto a cubrir la yegua. Cuando pregunto a mis informantes por el origen de la denominación del Corral de Los Garañones, ninguno me aclara su origen o el porqué de tal nombre. Este topónimo no aparece aislado y se conocen, en la isla de Gran Canaria, otras localidades que comparten términos parecidos o coincidentes como Lomo Garañón, en el municipio de Mogán; Los Garañones, situado cerca de la Presa de Hornos, en los Llanos de la Pez y Pargana, en el término municipal de Tejeda; y otra vez, Los Garañones, en el Ayuntamiento de Agaete.
Antes de contar la historia debo describir someramente el Corral de Los Garañones. Según el pastor Don José García Perera, el aprisco que él primeramente conoció, estaba formado por dos corrales unidos entre sí. Fue la propia familia García Perera la que amplió el corral, dándole la planta actual rectangular, quedando justo en el medio los cimientos de las antiguas paredes (Imagen 1).
EL CORRAL DE LOS GARAÑONES [2]
“Cuentan que había un pastor de Amurga que decidió irse a la isla de Cuba, (bien porque no le gustaba la dureza de su oficio, bien porque varios años secos habían arruinado su ganado), para conseguir un pronto enriquecimiento, que se le negaba en su propia tierra. Su padre se quedó con el ganado en el mismo lugar, y él se embarcó rumbo a La Habana.
Tras un tiempo en la isla, nuestro pastor no hacía fortuna y la vida era tanto o más dura que en Canaria [3].
Dicen que en Cuba hay mucha brujería, así que el hombre en busca de fortuna decidió acudir a un brujo Sajorín para ver si podía poner remedio a sus tribulaciones.
El brujo le dijo:
-La fortuna suya está en Canaria.
-¿En Canaria…? Si yo vengo de allá en busca de mejor suerte…
-Sí, sí señor, en Canaria está su fortuna. Y le voy a decir dónde. Está en el Corral de los Garañones, en Amurga. En el centro hay una piedra grande y en ella se echa todos los días un “macho rucio” [4], que entra primero que el resto del ganado.
-¿Y qué es lo que hay allí? –preguntó el pastor intrigado porque el brujo señalaba un lugar que conocía bien.
-Pues allí está la suerte suya. Usted se lleva agua bendita y con ella rocía la piedra, luego la rompe y ahí, encuentra la fortuna.
El pastor no tardó en regresar de Cuba a Canarias. Se reunió con su padre y su ganado y pone en obra lo que el brujo le había indicado.
Primero sacan el ganado a pastar y al traer de vuelta el ganado hasta el Corral de los Garañones, observan que el primer animal que entra por la puerta es el “macho rucio” y que se echa sobre la piedra. El pastor trajo agua bendita y roció la piedra con ella. Luego con un marrón la rompió en dos. ¡En el interior de la piedra había un zurrón lleno de monedas, llenito de dinero!”.
BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS
1] Vicente Suárez Grimón, La Propiedad Pública, Vinculada y Eclesiástica en Gran Canaria, en la crisis del antiguo régimen. Tomo I, pag.306, año 1987. Cabildo Insular de Gran Canaria.
2] José García Perera, información oral, año 1988. Lomo de Maspalomas (San Bartolomé de Tirajana). Pastor de Lomo Gordo, Lomo de Maspalomas y Amurga.
3] La gente mayor de Canarias aún denomina así a la isla de Gran Canaria.
4] Macho cabrío de color blanco gris.


             Imagen 9: Ganado de Don José García Perera, Lomo de La Abejerilla, Amurga, 1996.
                                             Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez




domingo, 15 de diciembre de 2013

LA VOZ CANARIA TABARASTE O TARABASTE Y SU TRADUCCIÓN DEL TAMAZIGHT

Francisco Javier Gil Rodríguez
                              Imagen 1: Tabaraste (Allium subhirsitum)
                            Foto: Ori Frafman Sapir (www.treknature.com)
            Muchos nombres propios de plantas, arbustos y árboles de Canarias guardan su origen en la lengua de los primeros canarios: el tamazight.
Fitónimos como tajinaste, tabaiba, balo, mol, tagasaste, amagante, bejeque, guaydil, irama, tasaigo, etc, resultan más o menos familiares a los residentes del archipiélago canario. El de tabaraste o tarabaste es quizás el menos conocido y del que menos información se dispone.
El tabaraste, tarabaste o tabaraste dulce corresponde a la especie Allium subhirsutum mientras que el tabaraste gato, Dipcadi serotinum, se identifica con otra especie distinta.
La búsqueda del origen etimológico del término tabaraste o tarabaste, conduce a un recorrido por alguna de las islas, recogiendo datos de diferente índole:
La Palma
Acudiendo a diferentes fuentes de información, se hallan las reseñas que se muestran:
·      “Tabaraste. La Palma (El Paso) <<ajo silvestre>>. Variantes: tarabaste, tarabastillo. // Nota: la voz se usa hoy.” 1
·      “Tabaraste. La Palma (El Paso) <<ajo silvestre>>. Variantes: tarabaste, tarabastillo. // Nota: la voz se usa hoy.” 2
·    “El tabaraste o ajo porro (Allium porrum) tiene una raíz en forma de bulbo con un olor muy parecido al ajo. En tiempo históricos era utilizado en el campo como condimento para los guisos, mezclándose con otras plantas.” 3
Tenerife
Los apuntes que vienen a continuación, son los localizados en la isla de Tenerife:
·         “Tarabaste. Tenerife. Especie vegetal, Allium trifoliatum. // Nota: la voz se usa.
Tarabasillo. Tenerife (San Benito, La Laguna).” 4
Fuerteventura
Encuestas actuales en personas de edad de Fuerteventura (concretamente en los municipios de Pájara y Tuineje), comunican la utilización del bulbo de la raíz picada del tarabaste dulce junto con gofio para consumo humano, pero sobre todo como comida de ganado.
Se han encontrado, además, los siguientes apuntes botánicos:
·  “Tarabaste. Fuerteventura, planta herbácea utilizada como verdadera hortaliza.” 5
·      “Tarabaste. Región en La Oliva.” 6
·   “La vegetación autóctona de Fuerteventura cuenta con más especies explotadas en época histórica: ajos silvestres o ajos porros (Allium roseum, Allium subhirsitum) también conocidos como gamonilla o tarabaste dulce.” 7                                
Lanzarote
Indagando en bibliografía relacionada con la Botánica, aparecen las siguientes entradas concernientes al fitónimo objeto de estudio:
·         “Nombre común: cebollín o tarabaste.
Familia: Alliaceae (Liliaceae s lat.). Allium subhirsitum L. ssp obtusitepalum (Svent.) Kunkel.
Sinónimo: Allium trifoliatum Cyr. ssp obtusitepalum Svent.
Distribución: especie macaronésico-mediterránea, de amplia distribución en África del Norte, con una subespecie aparentemente endémica en Alegranza; sin embargo, la distribución total de ésta no ha sido estudiada debidamente; puede ser que exista también en las islas vecinas.
Descripción: planta bulbosa; bulbos hasta de 5 mm de diámetro. Hojas lineares, verdes o algo lustrosas, subcarnosas, hasta de 12 cm de largo. Flores blancas o blanquecinas, en seudo-umbelas terminales; tallos floríferos hasta de 15 cm de altura.” 8
·  “Dipcadi serotinum L. Medic. Tarabaste (gato). Planta bulbosa con hojas lineares y acanaladas de color verde intenso, hasta de 20 centímetros de largo. Tallo erecto, algo carnoso, hasta de 30 centímetros de altura; flores campanuladas de color crema o pardo claro.” 9
        Imagen 2: Tarabaste gato (Dipcadi serotinum), en flor
                             Foto: Obdulia Cabrera Hernández

Gran Canaria
En la isla de Gran Canaria, no se tiene o no se ha encontrado ninguna referencia escrita u oral, sobre la utilización del vocablo tabaraste en el nomenclátor de la flora de la isla.
A principios del año 2000, intercambiando ideas y opiniones con Don Eladio Medina Bolaños -nacido en el año 1940, en las Cuevas del Lomo (Artenara), criado como pastor en el Cortijo de la Cruz de Acusa y gran conocedor de la cultura rural canaria, y por ende, de las plantas que crecen en estas tierras-, se le ocurrió al autor, preguntarle si conocía alguna especie vegetal que se llamara tabaraste o tarabaste. Y esto fue lo que respondió:
“El nombre de la planta es tabaraste; nunca he escuchado tarabaste. Cuando joven, los pastores de Artenara, Tejeda y Agaete la conocían. Es una planta que le gusta las zonas de umbría, de tallo único, flores blancas, semillitas negras con forma de granitos del tamaño de una lenteja y con la raíz bulbosa que huele a ajo. Los pastores la utilizan como alimento para el ganado, no para uso humano. Cuando el ganado la come, la leche que da tiene un fuerte sabor a ajo y para quitar ese mal sabor los pastores calentaban la leche. Incluso en Guayedra, los pastores distinguen un tabaraste de cumbre y un tabaraste de costa (de tallo más grueso).Se da mucho en los Tesos.”
Dos años más tarde, Don Eladio me obsequió con unas muestras del tabaraste, recogidas en la Cruz de Acusa, resultando pertenecer éstas a la especie Allium subhirsitum (Imagen 3, 4 y 5).
Imagen 3: Tabaraste (Allium subhirsitum), muestra recogida por Don Eladio Medina Bolaños
                             Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

Imagen 4: Tabaraste (Allium subhirsitum), muestra recogida por Don Eladio Medina Bolaños

                             Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez

Imagen 5: Tabaraste (Allium subhirsitum), muestra recogida por Don Eladio Medina Bolaños

                               Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez


Tabaraste. Montaña de Artenara. Sept. 2021. Foto Francisco Javier Gil Rodríguez


Tabaraste. Montaña de Artenera. Sept, 2021. Foto Francisco Javier Gil Rodríguez

Tras la recopilación de la información anterior, se exponen distintas traducciones que apoyan el origen norteafricano del término tabaraste (usado tanto por los antiguos canarios como por los actuales). Partiendo de diferentes dialectos bereberes del norte de África, se exponen diferentes palabras bereberes (en mayúsculas y negrita), con su interpretación al francés (en azul), seguido de la correspondiente traducción al castellano:
Kabil, dialecto de la zona de la Cabilia, Argelia
“BRZ”… YETTEBRURUZ, - ABRUREZ = etre en grains, en boulettes fines (tener forma de granos y en bolitas pequeñas).
TABRARAZT = petit ét d´egale grosseur (grano pequeño y de igual grosor).10
Por extensión, en el mismo dialecto de la Cabilia, se denomina “ABRARAZ, endroit semé de gravier, de petits cailloux, clairière”,( a un lugar sembrado de grava, de pequeñas piedras, claro de un lugar).11
Tuareg, dialecto de Argelia
BEROURI = être en boule; être en boulettes = se dit de tout ce qui est en forme de petite boule, depuis les boulettes le plus petites jusqu´ ã celles qui ont 2 ã 3 centimetres de diamiétre au maximum, p. ex. de pilules, de grains de cuoscoussou, de grains de chapelet, de grains de raisin, de fleurs de gommier, etc.
TÅBROURIT = petite boule.
Chawi, dialecto de la región del Aures, Argelia
TUBREST = aubépine (Crateagus oxycanta).13
Tamazight, dialecto de Marruecos
“HBRŠ”… THBRURUŠ = former des petites boules, être en petites boules, être couverts de petites boules .
Así pues, creo que existen evidencias más que suficientes para concluir que realmente, el origen etimológico de tabaraste es bereber, y que su traducción hace referencia a la forma de “la bolita” que guarda la futura flor, o al aspecto evidente de “bola” del bulbo del cual sale la planta.


         Finalmente, se aportan algunos datos más, que no hacen sino corroborar el origen etimológico que se ofrece del término tabaraste y sobre todo, la traducción dada, que se ampliamente reforzada.

Tal y como se expone al principio del presente documento existen dos especies que se designan como tabaraste: el tarabaste o tabaraste dulce (Allium subhirsutum) y el tabaraste gato (Dipcadi serotinum). ¿Cómo llegan dos especies distintas a ser llamadas de una misma forma?
Cabe pensar, que la palabra “gato” del tabaraste gato, tiene su origen en una voz de la lengua castellana, pero dándole vueltas a la cabeza, el autor cree que se trata de una palabra canaria, es decir, una palabra bereber modificada.
Se presentan ahora, varias entradas pertenecientes a distintos dialectos Imaziren de la Tamazgha (denominación bereber del norte de Africa) y que se ajustan, bastante bien, al aspecto de único tallo del tabaraste gato (Imagen 7). Estas entradas tan interesantes aparecen en el excelente diccionario de raíces bereberes de Kamal Nait Zerrad 15:
AGTTUM = rameau (rama), branche jeune et tendre (rama joven y tierna), branche longue et mince dépouillée de feuilles (rama larga y delgada y desprovista de hojas).
AGETTUM = longue tige (largo tallo), baguette (varilla), branche de petite dimensión (rama de pequeña dimensión).
AGETTUM = jeune pousse (joven brote), baguette flexible (varilla flexible).
Del dialecto Tamazight, procedente de Marruecos, se encuentra también, la siguiente traducción:
“GT” AGATU = piquet (estaca).16
En resumidas cuentas, el significado de tabaraste gato sería literalmente, “la bolita de largo tallo” (Imagen 7).
Las especies Allium subhirsutum (tabaraste) y Dipcadi serotinum (tabaraste gato), tienen en común la forma de “la bolita”, ya sea por la que guarda la futura flor (Imagen 4 y 7), o por el aspecto de “bola” del bulbo (Imagen 6). Es por esto, y a modo de última conclusión, que dadas las traducciones ofrecidas ambas especies de planta parece que fueron llamadas de la misma forma, matizando lo de “gato”.
                              Imagen 7: Tabaraste (Allium subhirsitum) 
BIBLIOGRAFÍA:
1 Francisco Navarro Artiles: Teberite. Edirca. Las Palmas de Gran Canaria. Año 1981.Pág. 229.
2 Francisco Navarro Artiles: Teberite. Edirca. Las Palmas de Gran Canaria. Año 1981.Pág. 229.
3 Felipe Jorge Pais Pais: La Economía de Producción en la Prehistoria de la Isla de La Palma. La Ganadería. Estudios Prehispánicos 3. Dirección General del Patrimonio Histórico. Año  1996. Pág. 175.
4 Francisco Navarro Artiles: Teberite. Edirca. Las Palmas. Año 1996. Pág. 241.
5 Juan Bethencourt Alfonso: Historia del Pueblo Guanche. Tomo I. Francisco Lemus Editor. La Laguna. Año 1991. Pág. 265.
6 Juan Bethencourt Alfonso: Historia del Pueblo Guanche. Tomo I. Francisco Lemus Editor. La Laguna.
7 José Carlos Cabrera Pérez: La Prehistoria de Fuerteventura, un Modelo Insular de Adaptación. Cabildo Insular de Fuerteventura / Cabildo Insular de Gran Canaria. Año 1996. Pág. 218.
8 G. Kunkel: Endemismos Canarios,Inventario de las Plantas Vasculares Endémicas en la Provincia de Las Palmas, Monografías 15. Icona. Ministerio de Agricultura. Madrid. Año 1977.
9 G. Kunkel: La Vida Vegetal del Parque Nacional de Timanfaya, Lanzarote, Islas Canarias. Colección Botánica Canaria 2. Imprenta Pérez Galdos. Las Palmas de Gran Canaria. Año 1978. Pág.22.
10 J.M. Dallet: Dictionnaire Kabyle – Francais. Selaf. Paris. Año 1982. Pág. 52.
11 P. G. Huyghe: Dictionnaire Kabyle – Francais. Paris. Imprimerie Nationale. Año 1901. Pág. 4.
12 Charles de Foucauld: Dictionnaire Touareg Francais (Dialecte de l´ Ahaggar). Impremiere National de France. Letra B. Pág. 97
13 M. Mihoub Biatour. Plantas y usos el  Auress. Semana Cultural de Bejaia. Agosto 1988
14 Miloud Taifi: Dictionnaire Tamazight – Francais (Parlers du Maroc Central). L´Harmattan – Awal. Paris. Año 1991. Pág. 230.
15 Kamal Nait Zerrad: Dictionnaire des Racines Berbéres (Formes Attestèes). Editions Peeters. Paris Louvain. Año 1998. Pág. 743.
16 Miloud Taifi: Dictionnaire Tamazight-Francais (Parlers du Maroc Central). L´ Harmattan-Awal. Paris. Año 1991.Pág. 171.