viernes, 9 de octubre de 2026

MORRO CONEJO: EL CANARIO EN CUCLILLAS QUE DESAPARECIÓ EN LOS PINARES DE INAGUA/LINAGUA.

Francisco Javier Gil Rodríguez


           Hay noticias que no salen en los periódicos. Viajan en la voz de los que trabajan la tierra, de los que plantan pinos donde antes solo hubo risco y silencio. Esta es una de ellas.   

      A finales de los años 70, cuando aún no existía el "Gobierno de Canarias" y todo se gestionaba desde Madrid (España), la Comisión de Arqueología de El Museo Canario — lo que luego sería la Comisión de Historia y Etnografía de Canarias — recorríamos el interior de Gran Canaria haciendo encuestas histórico-etnográficas.

         Uno de esos recorridos nos llevó a los pagos de El Juncal, Ronda y el Cortijo de Cuevas de Pajonales, en el municipio de Tejeda. Allí, hablando con la gente, apareció esta historia.


           En El Juncal de Tejeda trabajadores que habían servido en las campañas de repoblación de pinos del ICONA en los pinares de Pajonales, Ojeda y Linagua, contaron esto:

          “Trabajando en la plantación de pino canario, en un lugar conocido como Morro Conejo, encontraron en una cueva natural un cuerpo intacto de un “canario”. Lo que más les llamó la atención fue su posición: estaba en cuclillas. Se lo comunicaron al ingeniero jefe de ICONA, que era la máxima autoridad en aquellos montes. La orden era clara: todo resto arqueológico que apareciera en esos pinares había que comunicárselo a él. El ingeniero, según nos relatan, se llevó el esqueleto y se perdió la pista. Arrastró con él.”


           Y lo más interesante: esta misma noticia la recopilamos también en otro punto totalmente distinto de la isla: en Guayadeque. Dos voces distintas, dos barrancos distintos, la misma historia. Cuando la tradición oral coincide, hay que escucharla.

            No es un lugar fácil. Morro Conejo es una zona perdida — como se dice aquí, en el quinto pino — entre la zona de Lina y Lomo de Juan Mateo, a 995 metros sobre el nivel del mar.

        Hoy forma parte del corazón de la Reserva Natural Integral de Inagua, uno de los pinares más vírgenes y mejor conservados de Gran Canaria, entre Tejeda, La Aldea y Mogán. Un laberinto de barrancos, morros, solapones, degolladas, fuentes , cuevas naturales y artificiales, restos arqueológicos y etnográficos,  donde aún queda muchísimo por prospectar.

          Mí nota apunta algo fundamental y que conviene no olvidar:

         “Todo resto arqueológico que apareciera en esos pinares tenían que comunicárselo a él (al ingeniero de Icona)"

         En los años 60 y 70, el ICONA llevó a cabo repoblaciones masivas con pino canario. Se abrieron pistas,  se sorribó  el suelo, cortaron pinos padres canarios centenarios, sucesos que fueron denunciados en la prensa local de Gran Canaria. La gestión patrimonial no existía como la entendemos hoy. Muchas veces, el ingeniero forestal era el juez y parte.


             El testimonio oral recogido por mí es la prueba de un modelo de gestión que hoy nos horroriza, pero que hay que contar para entender por qué faltan tantas piezas.


      Como colofón a esta historia comentarles como nota final:  

          Morro Conejo sigue allí, silencioso, dentro de la Reserva Integral, donde casi nadie entra. Quizás la cueva siga existiendo. Quizás aún queden restos del fardo o del ajuar que aquel trabajador vio hace más de 50 años. La arqueología canaria también se hace así: escuchando a los que plantaron los pinos que hoy protegemos. Si alguien que trabajó en Ojeda, Pajonales o Linagua en aquellos años recuerda esta historia o conoce algo más, que hable. La memoria oral se va con nuestros mayores.


 

viernes, 25 de septiembre de 2026

PLÁCIDO FLEITAS HERNÁNDEZ: EL ESCULTOR QUE ESCULPIÓ EL ALMA Y LA PIEDRA DE CANARIAS.

Francisco Javier Gil Rodríguez            


            El panorama artístico del siglo XX en Canarias no se puede entender sin la figura de Plácido Fleitas Hernández (Telde, 1915 - Las Palmas de Gran Canaria, 1972). Considerado uno de los escultores más influyentes de su generación, Fleitas consiguió algo al alcance de muy pocos: iniciar su carrera capturando la identidad más pura y terrenal de su pueblo a través del indigenismo, para luego evolucionar hacia una abstracción orgánica de vanguardia, sin perder jamás el cordón umbilical con su tierra y sus materiales nativos. Creador que transformó la piedra, la madera y el bronce en poesía viva.


            Plácido Fleitas nació en Telde (Gran Canaria, Canarias) en 1915. Su inclinación natural hacia el modelado y la talla encontró su catalizador definitivo en la Escuela Luján Pérez, una institución que en las primeras décadas del siglo XX revolucionó el arte en el archipiélago. Bajo la guía de figuras como Domingo Doramas y rodeado de personajes de la talla de Felo Monzón o Santiago Santana, Fleitas se empapó de una filosofía artística muy clara: romper con el academicismo rancio e importado del continente europeo para buscar una estética propia, nacida de la realidad canaria, la luz atlántica, la herencia africana y la fisonomía de su gente.


                 Durante los años 30 y 40, del siglo pasado, Fleitas se consolidó como uno de los máximos exponentes del indigenismo canario. A diferencia de los artistas románticos que pintaban o esculpían una Canarias idílica, costumbrista y folclórica, el movimiento indigenista buscaba la verdad desnuda del paisaje humano y la geografía de las islas.


                  Protagonismo de la mujer: Sus famosas cabezas de muchachas o mujeres del sur no buscaban la belleza canónica occidental. Fleitas esculpía rostros de facciones rotundas, pómulos marcados y miradas profundas que reflejaban la fortaleza física, la dignidad y el estoicismo ante las dificultades de las mujeres canarias.


                 Sus ideas sobre la realidad canaria las plasmaba de la siguiente forma:

            La dureza del trabajo: Obras icónicas como Pescadora ponían el foco en el esfuerzo diario, las manos curtidas y la estrecha relación del isleño con sus oficios tradicionales y el mar ancestral.

       Firmeza geométrica: Sus figuras eran compactas, macizas y rotundas, como si emergieran directamente de la misma roca volcánica que pisaban. 

      Conversación con el material: Fleitas empezó a experimentar con los materiales autóctonos del archipiélago. La rugosidad de la piedra volcánica, la densidad de la madera de tea del pino canario o las sinuosidades del bronce se convertían en los verdaderos protagonistas de la obra. Su intervención consistía en 'liberar' la forma que ya habitaba latente dentro de la materia.


              Plácido Fleitas no fue solo un artesano virtuoso de la piedra; fue un pensador visual de primer orden. Su genialidad radicó en saber mirar hacia dentro (hacia el campesino, la tierra, el mar y la identidad de sus islas) para luego mirar hacia fuera (hacia la vanguardia internacional y la abstracción mundial). Sus esculturas siguen transmitiendo la misma fuerza telúrica de nuestras montañas: nos recuerdan de dónde venimos, de qué estamos hechos y hasta dónde puede llegar la forma cuando se esculpe con el alma y las entrañas de un territorio.



jueves, 13 de agosto de 2026

ASAS INCISAS/RAYADAS EN LOS GANÍGOS DE LOS "CANARIOS"

Francisco Javier Gil Rodríguez



                    En el último artículo publicado en el blog "HISTORIA DE UN GÁNIGO" dije que "La Comisión de Arqueología del Museo Canario tenía el trabajo de sus miembros estructurado por función. Yo, el que escribe este breve relato, era el encargado de recibir y clasificar todo material arqueológico que entrara en el Museo". Así pues, durante años fui haciendo pequeñas anotaciones relevantes, o que para mí  criterio eran interesantes sobre el material arqueológico , y ahí llegamos hasta las asas rayadas.
                
              De las observaciones obtenidas del registro de materiales arqueológicos; se hizo un pequeño estudio en el año 1982, reflejado en un artículo acompañado de dibujos y fotos. Dicho estudio quedó sin publicar por diferentes causas. Han pasado muchos años y he decidido publicarlo, aportando nuevos datos. Quizás esta investigación ha quedado desfasada, si existe más información al respecto bienvenida sea.

                    Todo el material que se nombra está depositado en la Comisión de Arqueología del Museo Canario, con un número de referencia y apuntado en un libro de registro de materiales arqueológicos. Que debería  estar en el Museo Canario, para el que trabajábamos de manera altruista. 

                La naturaleza de los yacimientos arqueológicos donde se descubrieron las asas es variada, aparecen tanto en poblados de casas, cuevas artificiales o naturales a lo largo y ancho de la isla de Gran Canaria.

                  Las grafías aparecen en las asas y nunca en otras zonas del cuerpo de la vasija. Hay que decir que los signos aparecen en todo tipo de cerámica, incluso en la utilizada para la cocción de alimentos, da igual la tipología y forma del gánigo.




Cuevas de Los Canarios, Montañeta de Moya/Los Dragos




Tunel de Los Portillos, Tirajana



Lomo Gonzalo, Tejeda






El Pajar, Arguineguin, Tirajana











Procedencia desconocida





                
                      Añadir que el signo de la tétrada se refleja en otros soportes, como en signos aislados en paredes rocosas,  integrados en inscripciones líbico amazir o el caso de una piedra pequeña encontrada en las Cuevas de Los Canarios, en La Isleta,  conservada en los fondos del Museo Canario, de la que he hecho una recreación aproximada gracias a la IA. También aparecen en estaciones de grabados geométricos. 

            Dejar claro que las imágenes de las estaciones rupestres dibujadas en blanco son recreaciones de la IA. Bajo ningún concepto se debe remarcar un grabado con color superpuesto encima para visualizarlo "mejor".


Cuevas de Los Canarios, La Isleta, LPGC




Fataga, Tirajana




La Cruz Del Palo/Corral Canario, Tirajana




Agüimes





Agüimes




Tirajana

















lunes, 6 de julio de 2026

HISTORIA DE UN GÁNIGO

 Francisco Javier Gil Rodriguez


          A finales de los años 70 del siglo pasado en una salida de investigación por el interior de la isla de Gran Canaria (Canarias), Jesús Cantero Sarmiento y Encarna Artíles Ojeda, miembros de la Comisión de Arqueología del Museo Canario (más tarde pasa a llamarse Comisión de Historia y Etnografía de Canarias) estaban mirando un grupito de casas tradicionales y en el patio de una de ellas vieron un gran gánigo de los canarios, por supuesto la alegría fue inmensa. Lo más extraordinario era que estaba intacto. Pudieron hablar en persona con los dueños de la casa y el gánigo. Estos le contaron la historia del gánigo;  que servía todavía en ese tiempo para guardar carne de cochino, también que esta pieza de barro estaba en la familia desde varias generaciones atrás. El lugar era en el Municipio  sureño de Mogán, más concretamente en el Caserío de Barranquillo Andrés, situado en el Barranco de Arguineguin (Ganeguin...según la tradición oral de la zona).



         En un primer acercamiento los dos miembros de la CAMC intentaron que la familia donara la vasija al Museo Canario, pero la respuesta de los dueños fue negativa. En una segunda visita los propietarios accedieron a la propuesta bajo dos condiciones; la primera, visita gratuita al Museo Canario y la segunda, poner un cartelito al pie del gánigo con los nombres de los donantes. La junta de gobierno del Museo Canario aceptó tales condiciones. Así pues, el gánigo voló escoltado por los miembros del la CAMC a la sede del Museo Canario.




        La Comisión de Arqueología del Museo Canario tenía el trabajo de sus miembros estructurado por función. Yo, el que escribe este breve relato, era el encargado de recibir y clasificar todo material arqueológico que entrara en el Museo. Me acuerdo cuando Jesús Cantero Sarmiento entró a la sede de la Comisión, en sus brazos portaba un objeto pesado, grande, tapado totalmente con una manta, lo puso encima de una mesa y destapó lo que traía en sus brazos; la cara de felicidad del resto de los miembros de la Comisión fue única. Me tocaba limpiarla y darle entrada en un libro de registro de materiales arqueológicos, donde se anotaba un número de referencia, el nombre del yacimiento...y más detalles. La pieza se registró con la siguiente signatura 1-BA-1 y en el borde interior de la boca plasmé la signatura con pigmento blanco a plumilla. Más tarde pasó a exposición, con las dos condiciones de los donantes.




      Pasado el tiempo los antiguos dueños hicieron una visita al Museo Canario, y se encontraron conque las dos condiciones acordadas no se habían cumplido; la Comisión se comunicó con la Junta de Gobierno del Museo Canario y la respuesta fue que la Junta había decidido por mayoría anular dichas condiciones. Increíble pero cierto. Quedamos mal nosotros y el Museo Canario como "institución". La pena es que yo no tenga el nombre de la familia en cuestión para poder nombrarlos en este pequeño artículo...aunque para mi está plasmado en una etiqueta imaginaria al pie del GÁNIGO DE BARRANQUILLO ANDRÉS.








jueves, 14 de mayo de 2026

COLE, COLE, TAKISEIN (GRAN CANARIA). TAQUISE, QUISE (LA GOMERA)

FRANCISCO JAVIER GIL RODRÍGUEZ. 


R. Verneau: Cinco años de estancia en las Islas Canarias. Editada J.A.D.L, La Orotava- Tenerife. Islas Canarias. Año 1981. Pág. 173.

                 La verdad, sobre estas palabras hay muy poco escrito en la historia de Canarias. La primera frase Cole, Cole, takisein, recogida por el historiador de Telde, Marín de Cubas, en la isla de Gran Canaria, se supone en su Telde natal.

             La segunda nos la aporta Juan Bethencourt Alfonso, (nacido a mediados del siglo XIX en S.M. de Abona, Tenerife) a finales del siglo XIX o principios del XX sobre la voz Taquise, recogida a los pastores de la isla de La Gomera. Ignoro si es voz usual todavía.

      "Taquisé, G. <<Voz para que el rebaño ovejuno tome determinada dirección>>" (Juan Bethencourt Alfonso: Historia del Pueblo Guanche. Tomo I, Francisco Lemus Editor, Pág. 278. La Laguna año 1981)
                
           Los topónimos de Caserío de Quise (Alajeró). Banda de Quise, Risco de Quise y Barranco de Quise son nombres de lugar vivos en la actualidad en San Sebastián de La Gomera.              

                 "Junto con los gentiles salió de Concilio quitarle la vida, y llamale Marcial, Cole; vocablo Fenicio de que usaron muchos, como los pastores apasentandole y tirandole piedras para reducirle y á los que se apartan: Cole, Cole, takisein, que es infinitivo griego takisein;  ducere capias;..."(Chil y Naranjo, Gregorio: Estudios Históricos, Climatológicos y Patológicos de Las Islas Canarias. Primera Parte. Historia. Tomo Tercero. Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Paris. Año 1899. Pág. 456. Sacado de Dr. Marín de Cubas: op. cit. libro III, capítulo XV, pág. 278).

               El único estudioso que le ha dedicado tiempo a lo escrito por Marín de Cubas fue a mediados del siglo XX el investigador austriaco Dominik Josef Wölfel, del que destacamos las siguientes apreciaciones: "Hemos de admitir, no  sin sentirnos algo avergonzados, que no entendemos en absoluto estas informaciones de MC. Desconocemos de dónde extrae el autor estos detalles de la lengua aborigen , pertenecientes a  la leyenda de San Ávito ......como <<ducere capia>> (error de lectura por <<capras>>". (Dominik Josef Wölfel: Monumenta Linguae Canariae. Vol. II. Págs. 451- 452. Dirección General de Patrimonio Histórico. Año 1996).

         Mi opinión personal es que Marín de Cubas hace un batiburrillo con el texto en el que introduce estas palabras pero por el contexto de lo escrito nos sitúa perfectamente en Telde, Gran Canaria. Hago un extracto selectivo del texto para confirmar que lo ubica en Telde: "...gentiles (canarios)..., Llanos de Arauz (Arnao)..., Llanos de Telde..., Ermita de San Gregorio..., pastores y ganaderos..., Piedra de Las Piletas..., con gran gritería, voces y silbos..., Rey Canario..., Cendro..., Tara..., como hoy los pastores dicen al ganado apasentandole y tirando piedras para reducirle y á los que se apartan: Cole, Cole, Takisein..., Sima de Jinámar..., Piedra de las Dos Piletas..., arroyo de agua que baja de la sierra en el barranco de Telde..., Barranco del Perro..., La Cueva del Fraile Descabezado..., hay una mecetilla que tiene muy labrada un pila en forma oval..., y el asiento ó fondo plano..., que hará hasta dos arrobas de agua...., era costumbre de Los Canarios quitar la vida á las orillas del mar, arroyos de agua y ríos; de esto se sabe como muchos testigos lo están viendo y es notorio; la causa no la sabemos." Yo creo, que Marín de Cubas nacido en Telde, vive e interpreta la tradición oral conservada en esa época en la voz de los pastores y campesinos (Siglo XVII). Lo cierto es que la pequeña frase en Canario-Amazir es correcta. A continuación aporto mis datos lingüísticos.           


Caserío de Quise, municipio de Alejeró. La Gomera. Google Earth


El Risco, Banda de, Barranco de Quise. S.S. de La Gomera. La Gomera. Google Earth.

            Marruecos central, Tamazight : "KZN" Ikezin, ikezinen; tikezint, tikezinin. Chiot (cachorro). (Ali Amaniss, Dictionnaire Tamazight-Français (Parlers du Maroc Central). Año 1980-2009. Pág. 265).

              Marruecos central, Tamazight: "KZN" -Ikzin/iqzin, ikzinn = Chiot, petit chien (cachorro, pequeño perro) - Tikzint, tikzinin = fem. du précéd (femenino de la anterior palabra). (Miloud Taifi, Dictionnaire Tamazight-Français (Parlers du Maroc Central. L´ Harmattan - Awal. Año 1991. Paris. Pág. 357).

             Egipto, Siwa: "Chienne (perro), TagurzӘnӘt, TaguzinӘt (la perrita), Tigurzay¨n (las perritas)". (E. Laoust. Siwa, Son Parler I. Libraire Ernest Leroux. Instituto de Altos Estudios Marroquies. Año 1932. Pág. 215).

              Marruecos oriental, frontera con Argelia: "Aqzin ⴰⴽⵣⵉⵏ. Chiot. (Perro) Pl. iqzinƏn (Perros Chicos), femelle, Taqzint (La Perrita), Pl. Tiqzinin (Las Perritas)". (Hassan Benamara. Dictionnaire Amazigh - Français, Parler de Figuig et sus régions. Aljadida/Mazagán - Rabat. Año 2013. Pág. 109).

               Marruecos Central: "Ikzin, Ikzin^n, Tikzint, Tikzinin. Jeune chien. Chiot. ". (Driss Azdoud. Dictionnaire Berbere-Français (Ayt Hdiddu). Año 2011. Pág. 231).

                 Marruecos Central: " Ixzin, pl. ixzan, fém / Tixzint. Pl. Tixzan: Jeune chien. Chiot. (Joven perro, cachorro). (Benasser Oussikoum. Dictionnaire Amazighe-Français . Le Parler des Ayt Wirra Moyen  Atlas. Año 2013. Aljadida/Mazagan-Rabat. Ircan. Pág.571).

                Sur de Marruecos, Tachelhit: "Chien...- Ikzin; pl. Ikzinn désigna un jeune chien, joli, non dressé (se refiere a una perra joven, bonita, sin entrenar). (E. Destaing: Étude sur le Tachelhit du Sous, Vocabulaire Français Berbere. Editeur Ernest Leroux. Imprimerie Nationale. Paris. MDCCCXX. Pág. 63).

                Argelia, Aït Snous: "Chienne; petite chienne (pequeño perro): Өaqzint, Өiqzinin. (E. Destaing: Dictionnaire Français-Berbere, Dialecte des Beni-Snous. Editeur Ernest Leroux. Publications de la Faculté des Letres d´Alger. Tomo XLIX. Paris. Año 1914. Pág. 69). 

                    Noreste deArgelia, Aurés:"Chien...-petit chien: chien de petite race (pequeño perro, perro de raza pequeña): aizin, taizin. (P.G. Huyghe: Dictionnaire Français - Chaouia, Qamus Rumi - Caui. 1906. Pág.100). 

            Propongo para Quise "Perro chico, cachorro de perro. Taquise, Takisein (La T incial indica que la palabra es feménina) "Perra chica, cachorra". Las acepciones recogidas tanto por Marín de Cubas como Juan Bethencourt Alfonso hacen alusión a la llamada o grito del pastor para que el perro o la perra dirijan el ganado hacia un sitio u otro.

 

                                                                                                                                                                          

                         

jueves, 30 de abril de 2026

OTRA RUBRICA EN LÍBICO-AMAZIR EN UN DOCUMENTO FECHADO EN 1569 EN GRAN CANARIA.CANARIAS. TAMAZGHA.ⵜⴰⵎⴰⵣⴰⵔⴰ.

 Francisco Javier Gil Rodríguez


Archivo Histórico Provincial de Las Palmas.

                                El tres de Enero del año en curso publiqué en este blog una entrada con el título "UNA RUBRICA EN LÍBICO-AMAZIR DE UN CANARIO EN 1549". Estas firmas eran plasmadas por los canarios, guanches y gomeros, sobre todo de canarios asentados en la isla de Tenerife después de la conquista y colonización europea. Si quieren mayor información sobre el tema les remito a dicha entrada.

                  Hoy de nuevo voy a mostrar una nueva firma con dichas características, pero esta vez situada en la isla de Gran Canaria. Se trata de una escritura fechada en Agüimes, en el año 1569. Se conserva en el excelente Archivo Provincial de  Las Palmas. La firma en cuestión es al uso europeo, en posición horizontal pero utilizando una serie de signos que corresponden a letras del alfabeto Líbico-Amazir. 


                                    Archivo Histórico Provincial de Las Palmas.
  

Archivo Histórico Provincial de Las Palmas.

                     La firma está compuesta por dos líneas de letras, la primera  a la izquierda consta de tres glifos; la segunda de cuatro.  La posición de las letras ha sido recreada siguiendo la estadística de las inscripciones Líbico-Amazir de la isla de Gran Canaria.